domingo, septiembre 30, 2007

Pensé que eras tù...

Ilusiones amarillas, cubrieron ilusiones
Nada de espectativas, no se si el dia hoy termina

Contorsiones de una vida, se van disgregando
En un dia de noche, se confunde el cielo

No tengo nada que es esconder, bajo mi almohada
Hay un racimo de pasiones, que se desgrana

Se perdieron mis ojos ayer, en la oscuridad
De tanto esperar, los absorvió la noche


En mi corazón aún habitas tu tal cual
Con tus manos de papel al cielo
Como flor de una pradera
Emerges al viento

Te llevo mucho mas que una vez
Sobre todo cuando despierto
Me levantas a pastar
Sueños muy lentos

No hay palabras para despertar, de un baño de sangre
Cuando el apocalipsis llega al amor, solo quedan vacíos

El buen pastor dejó...su rebaño al mar...

sábado, septiembre 22, 2007

Poco a poco

Poco a poco desaparezco tras la bruma torcida
Y día a día se secan los pétalos de tu silueta
El camino se abre, y el mismo paso
Va borrando la huella que sigo con ojos cerrados
Y el cerebro disuelto

Parece que el sendero escondido me esta llevando mas lejos de lo que pensaba
Estoy viendo nuevos colores, a cada beso mas marchito, a cada abrazo mas ignorante

Hay una luz que hace brillar mis ojos... es la lágrima letrada...

Tengo el frio del último

Tengo el frio del último día
Agazapado en mis entrañas
Ojos lejanos, azules y perpetuos
Que refulgen furia indomable

Cuantas manos se ensucian
Colocando flores en los basurales
Regando con poesía
Cuadernos muertos

Todos siempre saben porqué
El sol no me llega en las mañanas
Quizá siempre es anochecer
Y juro que un gallo canta

¡Oh Dios¡
Ayudame a creer, que esto es verdad
Que el sol sale de día y que estoy de madrugada

domingo, septiembre 09, 2007

Los perfectos hermanos hoy son dos perfectos desconocidos. Fuimos de la mano juntos durmiendo a sobresaltos hasta que todo lo divide el tiempo. Fuimos duros como una roca, entrelazados como un cordón montañoso de ilusiones amarillas. Impenetrables...inseparables.

Hoy los dos perfectos desconocidos no nos miramos la cara, no nos estrechamos la mano...ni hablamos de verdad. El tiempo se encarga de escabullirnos aquello que nos ató con la vida. Hay corazones sangrantes que no están irrigados, están bajos de nivel por las lluvias desafiantes que se lo llevan todo. Y lo llevan al infinito. Es la hora de llorar, llorar...llorar. No se porqué, pero debe ser así. Ese instante no es infinito, y de alguna manera calma el frenesí, los momentos despiadados, en que volvemos a emerger condenados, por nosotros mismos. Condenados sin misericordia.

El teatro de lo absurdo nos sumerge en sus fauces arrolladoras. En el diario teatro que llevamos sin darnos cuenta. Cuanto absurdo hay en estos amaneceres de ojos pegados, de alegrías perpetuas, de pasos intolerables y desafortunados. Que una vez más sucumben nuestra gloria ¿¡Qué cosas me habéis hablado¡? ¡Qué horror¡ ... si después de todo no hemos dado ni un paso. Nos lo ha dado el tiempo. Ni del oro que nos muestra la primavera, ni del agrio despertar atolondrado cubierto de ramas espinudas, corto punzantes. Esas mismas palabras que crearon sentimiento. Esos mismos arrumacos feroces, descalzos, transparentes y fuertes. De fortaleza enamorada. Jajaja¡¡¡qué si no esa fortaleza. La verdad estábamos más agrios que cualquier día de bruma de furia.¡¡¡Por la mierda¡¡¡Qué habéis hecho¡¡¡??? Que esta maldita pesadilla aún no termina...aún no...Pero falta poco...muy poco.

Ya no existe el miedo encapsulado. Era cosa de tiempo, el mismo imperecedero, implacable y cabal, que nos seca las raíces Y nos aloja en su penumbra mas incierta.

Los perfectos desconocidos hoy caminan... a penas; a sobresaltos duermen y...casi no sueñan. La fe ya no existe, se la ha comido el Diablo. Se la llevó en su maleta llena de cartas, llena de poemas desafortunados, de rimas de mentira, perdición y soledad. La misma que nos carcome cual termita exhausta, y hambrienta de los lazos que estructuran nuestra casa.

De tanto andar, los perfectos desconocidos se miran al espejo y no se encuentran. Su vida se las ha quitado el sueño. Soñar fue entonces una terapia de perdición y el arma que adoptaron nuestras vidas, para quedar despiertos.

Un día, aquellos personajes despiertan. Desconocen aquella banca helada, de invierno imaginario y...entonces se arrodillan frente a Dios y le piden perdón...perdón por haber perdido la Fe.

sábado, septiembre 08, 2007

Cierro...

Aunque haya sol...madrigueras perpetuas
Aunque quiera componer melodìas
Aunque haga flores con mis manos
Aunque te obsequie almìbar...

Cierro mis ojos

Para no aparecer en fotografias
Para no cultivar odio
Para no dormir a sobresaltos
Para no verte
Para no morir de espanto